Cuánta agua consume una ósmosis inversa y cómo calcularlo

Del ratio a tu factura.

Una ósmosis no consume solo el agua que te bebes. También utiliza agua para evacuar lo que retiene la membrana. Para calcular cuánto toma de la red necesitas dos datos: los litros de agua filtrada que usas y los litros que rechaza por cada litro filtrado. Una cifra como «3:1», sin explicar el orden, no sirve para hacer la cuenta.

Si produces 10 litros al día y el equipo rechaza medio litro por cada litro filtrado, saldrán 5 litros al desagüe y entrarán 15 litros desde la red. Es un ejemplo de cálculo, no el rendimiento medido de un aparato. Los lavados automáticos y otros consumos que no estén incluidos en la ficha se suman aparte.

Qué agua cuenta como consumo

La membrana separa el agua de entrada en dos corrientes. Una es el permeado, que sale filtrado. La otra es el concentrado o rechazo, que arrastra parte de las sustancias retenidas. La EPA explica esta separación al describir los equipos domésticos de ósmosis.

El contador de casa registra el agua de entrada, no únicamente la que llega al vaso. Por eso, al comparar consumo, hay que sumar agua filtrada y rechazo. Si lo que quieres es entender las etapas del aparato, tienes el recorrido completo en cómo funciona la ósmosis inversa. Aquí nos centraremos en convertir esos litros en una decisión de compra.

Manos separando las capas de una membrana de ósmosis inversa abierta
David Shankbone · CC BY 3.0. Recorte y redimensionado.

Cómo leer un ratio de rechazo sin invertirlo

Agua pura frente a rechazo no es lo mismo que rechazo frente a agua pura. En el primer caso, 3:1 significa tres litros filtrados por uno enviado al desagüe. En el segundo, significa tres litros rechazados por uno filtrado. El resultado cambia por completo.

Por ejemplo, la ficha oficial del Waterdrop G3P800 anuncia «3:1 pure to drain ratio». Esa expresión identifica primero el agua filtrada: equivale a unos 0,33 litros de rechazo por litro filtrado. Es una declaración del fabricante, no una comprobación en tu vivienda ni una garantía de consumo total diario.

Filtrada / rechazoRechazo por 1 l filtradoEntrada por 1 l filtrado
1:33 l4 l
1:11 l2 l
2:10,5 l1,5 l
3:10,33 l1,33 l

Son conversiones matemáticas del ratio, sin lavados adicionales. Si la ficha no aclara qué cifra corresponde a cada salida, pregunta al fabricante antes de comparar. Tampoco confundas un porcentaje de reducción de sales con un porcentaje de aprovechamiento de agua: miden cosas distintas.

Calcula los litros al mes y el coste del rechazo

Llama F a los litros filtrados que usas cada día y R a los litros rechazados por cada litro filtrado. El rechazo diario es F × R. La entrada diaria es F × (1 + R). Para pasar a metros cúbicos, divide los litros entre 1.000.

Con el ejemplo de 10 litros filtrados diarios y R = 0,5, el rechazo es 5 litros y la entrada total, 15. En un mes de 30 días serían 150 litros de rechazo y 450 litros de entrada. Estos últimos incluyen los 300 litros filtrados que has utilizado, por lo que no debes sumarlos otra vez.

Para valorar el coste extra del rechazo, multiplica sus metros cúbicos por la parte variable de tu tarifa. Si, solo como supuesto, pagaras 2 €/m³ por los conceptos variables aplicables, esos 150 litros costarían 0,30 €. Usa tu factura: puede haber tramos, saneamiento y otros conceptos vinculados al consumo. La cuota fija no se ahorra por filtrar menos agua.

La cuenta tampoco sustituye el presupuesto completo. Compara recambios, instalación y electricidad cuando corresponda con la guía de precios de ósmosis inversa, instalación y mantenimiento. Un ahorro pequeño en agua puede quedar superado por la diferencia de mantenimiento.

Cuándo compensa pagar por un equipo más eficiente

Cuanto mayor sea tu consumo filtrado y peor el ratio del equipo que sustituyes, más litros puedes ahorrar. Pero no compraría un modelo más caro basándome únicamente en un porcentaje publicitario: primero lo convertiría a litros anuales y después a euros con la tarifa de casa.

Supón dos equipos con relaciones filtrada/rechazo de 2:1 y 3:1. Para 10 litros filtrados al día, sus rechazos teóricos serían 5 y unos 3,33 litros. La diferencia ronda 608 litros al año, si los usas los 365 días y no contamos lavados. A los 2 €/m³ del ejemplo, son aproximadamente 1,22 € anuales. No es una estimación de ahorro de una marca concreta.

El resultado puede justificar ahorrar agua por razones ambientales, pero no permite prometer una amortización rápida de cualquier sobreprecio. Caudal, espacio y comodidad también importan. Para comparar versiones concretas sin repetir aquí su análisis, consulta las diferencias entre Waterdrop G3P600 y G3P800 y los equipos de flujo directo.

Sin instalación no significa sin rechazo

Equipo de ósmosis Yen Sun blanco de sobremesa con panel frontal y depósito lateral transparente
Solomon203 · CC BY-SA 4.0. Redimensionada.

Una ósmosis de sobremesa sigue separando agua filtrada y concentrado. Que no tenga una conexión permanente al desagüe no demuestra que aproveche toda el agua que introduces. Revisa cómo gestiona el agua restante y qué indica su manual sobre vaciado, renovación y limpieza.

La fotografía muestra un equipo de sobremesa Yen Sun YS-8103RWT, como ejemplo de ese formato, no un modelo analizado ni una recomendación de compra. En cualquier aparato, pide el balance de agua del ciclo completo. No deduzcas la eficiencia por la forma de la carcasa, por carecer de depósito bajo el fregadero o por anunciar muchas etapas.

Qué comprobar antes de fiarte de la cifra

  • Orden del ratio. Debe decir expresamente qué parte es agua filtrada y cuál es rechazo.
  • Condiciones de ensayo. Pide presión, temperatura y agua de entrada usadas para obtener la cifra.
  • Lavados y funcionamiento real. Comprueba si el dato incluye limpieza automática y qué ocurre durante los periodos sin consumo.
  • Instalación y recambios. Respeta el rango de presión y el mantenimiento del fabricante. Más eficiencia anunciada no compensa unos filtros difíciles de conseguir.

Para comprobar el consumo real, un instalador puede medir alimentación y producción durante un periodo representativo. En equipos con depósito, la comparación debe empezar y acabar con un nivel equivalente: el agua que ya estaba almacenada puede falsear una prueba breve. Si sale agua continuamente al desagüe, no lo des por normal solo porque la ósmosis produzca rechazo. Revisa el funcionamiento y las averías habituales.

No cierres ni estrangules el tubo de rechazo para mejorar el resultado. Esa vía cumple una función en la separación. Y reutilizar el concentrado no equivale a convertirlo en agua potable: su composición depende del agua de entrada y de lo que retiene el equipo. Antes de destinarlo a plantas u otro uso, hay que comprobar que sea adecuado para ese uso concreto.

La compra sensata empieza por una cuenta sencilla. Normaliza el ratio, aplica tus litros diarios y compara el coste total. Si solo buscas mejorar sabor y no necesitas reducir sales disueltas, valora también filtración sin ósmosis. La propia EPA recuerda que la ósmosis no es necesaria para todas las aplicaciones.